Conozca a los inventores olvidados.

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Mes Nacional de los Inventores

Celebramos la curiosidad y la imaginación de los innovadores y creadores olvidados

En honor al Mes Nacional de los Inventores, celebramos a los olvidados, tanto dentro como fuera de Chemours.

El lugar donde todo comenzó

Esta oda a la innovación comenzó en un laboratorio en Nueva Jersey.

Era 6 de abril de 1938. El Dr. Roy J. Plunkett, químico, buscaba un nuevo refrigerante. Tras observar una muestra congelada de tetrafluoroetileno, él y sus colegas descubrieron que se había polimerizado hasta formar un curioso sólido blanco y ceroso.

Este resistía el calor y la electricidad. Era increíblemente estable. Y resultó ser la sustancia más resbaladiza del mundo. Un tiempo después, se bautizó a la sustancia con un nombre comercial y así nació la marca Teflon™.

La historia de la marca Teflon™ es apenas una parte del legado de los grandes pensadores e innovadores de Chemours, que va desde el traje espacial GORE-TEX® de John Glenn y los implantes médicos hasta la Estatua de la Libertad, la sartén antiadherente y el humilde limpiaparabrisas. Se trata de mentes inquietas y creativas que inventan y reinventan constantemente para cambiar la forma en que vivimos y la vida misma.

Treinta y nueve años después de su descubrimiento, el Dr. Plunkett obtuvo un merecido lugar en el Salón de la Fama de los Inventores Nacionales.

Saludamos a los inventores, tanto grandes como pequeños

También tenemos al Dr. Mario Nappa. Él ayudó a desarrollar muchos compuestos químicos fluorados y varias moléculas de nueva generación que revolucionaron la industria de la refrigeración.

Al no ser el tipo de persona que se duerme en sus laureles (después de todo, tiene 125 patentes), luego lideró un equipo que desarrolló un proceso productivo para un nuevo refrigerante automotor que puede reducir drásticamente el calentamiento global.

Saludamos a los inventores, tanto reconocidos como olvidados.

La mayoría de las personas no piensa mucho en el dióxido de titanio (TiO2), pero probablemente esté sentado o de pie sobre él y lo tenga delante de los ojos.

Los científicos Franck Andre Vanhecke y Mitchell Scott Chinn de Chemours inventaron un proceso para preparar TiO2 autodispersante, que ahora se comercializa con el nombre de pigmentos Ti-Pure™. Este revolucionó la producción de muebles, tablas para el piso y empapelado.

Saludamos a Franck y Mitchell y a todos los inventores, científicos, ingenieros y físicos del mundo, tanto reconocidos como olvidados. Como dijo Thomas Edison, para ser un inventor solo se necesita “una buena imaginación y una pila de chatarra”.

Ellos son los especiales. Los que ven las cosas de forma diferente. Los que hacen los sacrificios y descubrimientos que hacen avanzar a la humanidad.

Como inventores, reconocemos que la química es un ser vivo. Como nosotros, cambia, evoluciona y ofrece a cada momento oportunidades previamente inimaginables. Usamos la química (química de alto valor) para moldear los mercados, redefinir las industrias y, en a la larga, mejorar las vidas de todos.

Y lo hacemos una invención a la vez.

Saludamos al próximo inventor que revolucione el mundo.