Agua

Tomar medidas concretas para proteger este recurso compartido vital

El agua es uno de nuestros recursos más preciados. Tomamos en serio nuestro compromiso de proteger el agua dulce del mundo y estamos decididos a seguir mejorando nuestra gestión respetuosa de la misma, tomando medidas específicas de la planta para lograr nuestro objetivo para 2030.

Nuestros vecinos y las comunidades circundantes esperan que tratemos nuestros recursos hídricos compartidos con respeto. Por ello, hemos tomado medidas específicas en plantas individuales de todo el mundo para impulsar cambios más impactantes. Utilizamos los comentarios de las actividades de participación de las partes interesadas y los comentarios recopilados a través de nuestro trabajo anual de priorización de problemas para identificar los temas de agua que preocupan a nuestras partes interesadas. En respuesta, hemos establecido nuestro objetivo de agua de CRC para 2030, centrándonos en las emisiones de procesos más importantes para nuestras partes interesadas locales: los compuestos orgánicos fluorados (fluorinated organic compounds, FOC). Actuamos en base a nuestro objetivo a través de nuestro equipo de reducción de emisiones de procesos de FOC, que desarrolló y continúa perfeccionando nuestro inventario de emisiones de procesos de FOC y la hoja de ruta de implementación para lograr el objetivo para el 2030.

Un gráfico que representa la meta y la línea de base del agua de Chemours 2030. 

Calidad del agua

Nuestras partes interesadas han identificado la calidad del agua como nuestra máxima prioridad. En respuesta, actualmente centramos nuestros esfuerzos de administración del agua en comprender y abordar la calidad de nuestros efluentes de agua descargada. Comenzamos exigiendo que nuestras operaciones de planta cumplan con todas las leyes y regulaciones locales y se adhieran a los requisitos locales que rigen la calidad de los efluentes de agua en nuestras plantas.

A continuación, centramos nuestros esfuerzos en la protección, trabajando para prevenir los impactos futuros en la calidad del agua estableciendo normas ambientales internas que rigen la forma en que construimos, operamos y mantenemos nuestras plantas para protegernos contra fugas o liberaciones al medioambiente.

Por último, nos centramos en la mejora continua. Además de cumplir con nuestras obligaciones legales y reglamentarias, tomamos medidas proactivas para evaluar y gestionar nuestras emisiones para mejorar la calidad de nuestras descargas. Estamos realizando evaluaciones integrales de sustentabilidad en cada una de nuestras plantas de fabricación, inventariando sus emisiones y midiendo su rendimiento frente a nuestros objetivos para el 2030. Estas evaluaciones nos ayudan a evaluar nuestras operaciones de fabricación en el contexto de las comunidades y los entornos circundantes con el fin de identificar nuevas oportunidades para mejorar el rendimiento de nuestras operaciones de fabricación y la calidad de nuestros efluentes de agua descargada. Cuando se identifican disparidades de datos o iniciativas de mejora, desarrollamos elementos de acción y planes de gestión. Una vez realizadas las evaluaciones iniciales, estudiamos periódicamente las plantas para monitorear los progresos en la implementación de mejoras e identificar nuevas oportunidades para mejorar nuestras operaciones y la calidad de nuestros efluentes de aguas residuales.