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Chemours Refrigerantes

La carga térmica y su peso en la dimensión de un sistema

Quien realiza el proyecto de un sistema refrigeración o climatización debe darle importancia tanto al cálculo de carga térmica como a la selección adecuada del fluido refrigerante que será utilizado. Carga térmica se define como la cantidad de calor, por unidades de tiempo, que entra o se genera en un ambiente. Esta es la sumatoria de todas las formas de calor. Un error en el cálculo de la carga térmica puede sobrecargar el trabajo del compresor, por lo tanto, disminuir su vida útil. En un ambiente industrial, donde frecuentemente hay procesos en los cuales el control de temperatura es fundamental, no tener una dimensión correcta de la carga térmica prevista puede afectar directamente la productividad, o inclusive la calidad del producto final. Recuerde siempre que el cálculo de carga térmica adecuado debe tener en consideración las posibles oscilaciones que ocurren a lo largo de los años, en función de factores como:

  • Aumento de la producción
  • Variaciones en el número de colaboradores en el lugar
  • Mayor número de equipos conectados
  • Diferentes estaciones del año
  • Aislamiento insuficiente del lugar

En una cámara frigorífica, por ejemplo, los principales factores que son considerados en el cálculo de la carga térmica se describen a continuación.

  1. Infiltración por las paredes debido a la diferencia de temperatura entre el exterior y el interior. El correcto posicionamiento de la cámara hace la diferencia, ya que si el sol en determinadas horas del día alcanza directamente las paredes del lugar a ser refrigerado, la carga térmica tiende a aumentar.
  2. Aire exterior que se filtra en la cámara. El aire puede penetrar debido a un aislamiento indebido o a la abertura frecuente del lugar.
  3. Producto a ser refrigerado. El producto puede colocarse a una temperatura mayor a la del ambiente.
  4. Otros factores como personas, luces y motores.

Preste atención y respete las condiciones previstas en el proyecto de sistemas, observando también las oscilaciones inesperadas de los parámetros adoptados. Con esa acción, ciertos desvíos pueden ajustarse rápidamente, lo que evita posibles problemas, como la reducción de la capacidad frigorífica, por ejemplo.