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Retrofit: cuando unos kilos de más marcan la diferencia

kilos_diferencia El reemplazo del fluido refrigerante de un sistema por medio de Retrofit es un proceso simple y rápido que, sin embargo, también merece atención y cuidados.

Una empresa, cuyo nombre mantendremos en secreto, quería realizar el reemplazo del R-22 en un aire acondicionado de capacidad de 100TR por un fluido alternativo HFC. Durante el proceso de carga el nuevo fluido: colocaron la misma cantidad del nuevo producto que el sistema utilizaba con R-22.

Como puede observarse en la Guía Retrofit, o Lineamiento de Retrofit, disponible aquí, la recomendación determina el uso de una carga inicial de fluido refrigerante reemplazante correspondiente al 85% del valor en masa del fluido originalmente usado, ajustando la cantidad ideal posteriormente, luego de mediciones en el sistema, hasta, como máximo, el 95% del valor en masa.

Además de eso, en el caso de esa empresa, otro factor agravó la situación: el equipo presentaba averías en la válvula de expansión que no fue cambiada durante el procedimiento. Así la válvula no operó correctamente y no indicó la presión que el sistema presentaba. Operando con la carga de fluido refrigerante mayor que la necesaria, esa válvula abrió de una sola vez y envió líquido al compresor, generando la llamada palanca hidráulica. Con ese problema el compresor dejó de funcionar en pocos minutos.

A través de ese ejemplo Noticias Refrescantes quisiera invitarlo a que siempre consulte la Guía Retrofit antes de realizar este tipo de procedimiento y, que en caso de duda, realice una consulta al área técnica de Chemours haciendo clic aquí.