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Chemours Refrigerantes

Calidad del R-134a en peligro

El fluido refrigerante más usado en los sistemas de climatización automotriz, el R-134a ha sido objeto de adulteraciones. Fuentes del mercado revelan que varias mezclas que contienen R-22, hidrocarburos y tan solo una pequeña cantidad de R-134a se encuentran circulando dentro del mercado como si fueran 1,1,1,2 – Tetrafluoretano puro – sustancia química registrada en ASHRAE como R-134a. Si usted es profesional del área, esté atento.

Además de ser considerado un delito, la venta de un producto con un rótulo diferente a su composición real puede traer diversos perjuicios a sus usuarios, entre ellos:

  • Riesgo de dañar los equipos, en virtud de que no es posible preveer el comportamiento termodinámico del refrigerante en el sistema. Considerando que datos como la relación “presión x temperatura” varían de acuerdo con la composición química del producto, no existe una referencia técnica confiable cuando la composición del producto no se informa con claridad.

  • Riesgo de dañar el sistema en función de la presencia de impurezas, como gases no condensables, humedad y acidez que se encuentren frecuentemente presentes en los fluidos refrigerantes sin procedencia.

  • Riesgo de accidentes de trabajo, ya que la composición del producto no es conocido y se hace difícil definir qué equipos de protección deben ser utilizados para manipularlo.

  • Daños al sistema de climatización en función de la posible incompatibilidad entre refrigerantes y materiales de construcción de los equipos. Cabe recordar que el R-22, por ejemplo, es incompatible con los elastómeros (gomas) que constituyen los sellados y mangueras de los sistemas de aire acondicionados automotrices. Las reacciones causadas incluyen la dilatación de esos materiales, cambiando sus propiedades, lo que puede provocar vaciamientos debido al mal sellado del sistema.

Así, siempre esté atento a la calidad y procedencia del refrigerante que usted compra. Para protegerse de los fluidos refrigerantes adulterados, verifique siempre el origen del producto – fabricante y proveedor – las especificaciones técnicas (composición, aplicación, marca, etc.), el embalaje, el rotulo y las demás documentaciones presentadas. Recuerde: el fabricante del fluido refrigerante es quien debe responsabilizarse por la calidad del mismo, pero todos pueden hacer su parte verificando toda la información sobre el producto. Esa actitud, con seguridad, sólo traerá beneficios para el sector.

Nota: Lea en la sección Personas como Usted una entrevista focalizada en las consecuencias del uso del R-134a de procedencia dudosa.